El proyecto Las calles son nuestras corresponde a una serie de acciones, publicaciones y piezas audiovisuales, individuales y colectivas realizadas en Concepción luego del estallido social ocurrido en Chile en octubre de 2019. El nombre proviene de un rayado encontrado en una céntrica calle penquista, lo cual representaba el espíritu vivido durante el tiempo de la revuelta y que nos hizo salir a las calles a manifestar masivamente nuestro descontento, señalando un anhelo de pertenencia, colectividad y unión que se vivió intensamente durante alrededor de cinco meses, hasta la llegada de la Pandemia del COVID.